Modelos de Recogida

  

Modelos de Recogida 

En esta sección veremos qué papel desempeña Ecoembalajes España S.A. en colaboración con las Administraciones Públicas.

En la actualidad Ecoembes está autorizado por todas las Comunidades Autónomas como Gestor de un Sistema Integrado de Gestión (SIG).

Con la colaboración del SIG, las Administraciones Públicas están poniendo los medios necesarios para poder cumplir los objetivos establecidos en la Directiva 94/62 de la Unión Europea y en la Ley 11/97 de Envases y Residuos de Envases.

Ecoembes colabora con las Administraciones Públicas, tanto en el terreno técnico y logistico de la recogida selectiva, como en las labores de comunicación dirigidas a los ciudadanos y empresas, asociaciones empresariales y otros agentes económicos con el fin de mantenerles informados de sus respectivas obligaciones recogidas en la Ley 11/97.

La Dirección de Relaciones Institucionales es la que dentro de Ecoembes se encarga de establecer y mantener los contactos con el Ministerio de Medio Ambiente, Comunidades Autónomas, Asociaciones Empresariales y demás agentes económicos. Además, es la encargada de presentar todos los informes oficiales sobre la labor que Ecoembes realiza, a cada una de las distintas administraciones.

La Dirección de Operaciones, es la encargada de diseñar conjuntamente con las Entidades, los sistemas de recogida selectiva más apropiados para cada zona geográfica, dependiendo esta de la densidad de población, infraestructuras, medios de transporte etc. Esta Dirección elabora fundamentalmente desde el punto de vista técnico, los acuerdos con las Comunidades Autónomas para implantar el SIG. De esta forma, ya se han firmado más de 100 convenios, de los cuales 15 son Convenios Marco con Comunidades Autónomas y el resto son Convenios de Colaboración con los cuales se llega prácticamente a casi toda la población española.

En virtud de estos acuerdos y dando cumplimiento a la Ley de Envases, Ecoembes sufraga a los ayuntamientos el sobrecoste que supone la recogida selectiva de residuos de envases respecto a la tradicional, ya que son los própios municipios los encargados y responsables de implantar y realizar la recogida selectiva de los residuos de envases.

Existen tres modelos genéricos de sistemas de Recogida Selectiva de residuos de envases.

El primero es la recogida selectiva en áreas de aportación, donde se utilizan contenedores tipo iglú que disponen de unas bocas en la parte superior para introducir los residuos.

Estos contenedores son de gran tamaño y se dividen en tres grupos diferenciados por colores. El contenedor de color amarillo está destinado al depósito de envases de plástico, latas y envases tipo brik; el contenedor azul donde se depositan los envases de cartón y el papel, y por último el iglú de color verde para el vidrio.

En cuanto a su ubicación, suelen colocarse en plazas o en lugares espaciosos, donde los camiones que realizan la recogida puedan acceder fácilmente.

El material que se recoge de los contenedores mediante este sistema suele ser de buena calidad, ya que por su simplicidad difículta que se produzcan equívocos a la hora de depositar los residuos.

En este sistema, el ciudadano separa los materiales en su casa y los deposita en los contenedores próximos a su domicilio, que suelen ser vaciados semanalmente, aunque siempre dependiendo de las necesidades.

El segundo sistema de recogida es el llamado sistema de recogida selectiva mediante contenedor en acera.

En este caso, los contenedores son amarillos y de menor tamaño que los citados anteriormente. Se sitúan junto a los contenedores de basura tradicionales, cerca de las viviendas de los ciudadanos.

En ellos se deben depositar envases de plástico, latas y envases tipo brik, y se suelen recoger varias veces a la semana.

Debido a su proximidad a los contenedores tradicionales, es frecuente que se mezclen basuras por equivocación, por lo que la calidad de los materiales no es tan buena como en la recogida selectiva en áreas de aportación.

Por comodidad, con frecuencia se deposita en ellos, materiales de vidrio y de papel-cartón, en lugar de ser llevados a los contenedores tipo iglú, dificultando y en muchos casos impidiendo su posterior reciclado por los efectos contaminantes que produce.

Por último, como sistema intermedio entre los dos anteriores está el sistema de recogida selectiva con contenedores de tapa cerrada.

Este tipo de contenedor dispone de un cierre que impide la apertura de la tapa, de forma que el modo de introducir los residuos es a través de los orificios que se encuentran en la cubierta. Con esta única forma de depósito, se mejora la calidad del material porque la posibilidad de equivocación se reduce considerablemente.

Son contenedores amarillos y están situados como en el sistema de recogida en acera, junto a los contenedores tradicionales próximos a la puerta de las viviendas.

Su recogida suele realizarse entre una y dos veces por semana dependiendo de la densidad de población, y aunque los recolectores son similares a los de la recogida tradicional, se debe evitar el uso de los mismos vehículos.

 

 

Iglú y contenedor de tapa cerrada

 

Un análisis de Ecoembes revela que estos sistemas son los más adecuados para el cumplimiento de la Ley de Envases.

Para que la recogida selectiva pueda ofrecer el beneficio para el medio ambiente que se espera de ella, a un coste razonable, es imprescindible que los ciudadanos participen no sólo separando sus residuos en el hogar, sino depositando los envases en el contenedor adecuado.

Los estudios de Ecoembes han demostrado que la opción que mejor favorece esta colaboración ciudadana, son los iglús y contenedores de tapa cerrada situados en acera. La elección del sistema de recogida selectiva es una de las decisiones que está resultando más importante para las Entidades Locales, a la hora de poner en marcha un programa de recuperación de residuos de envases. Aspectos tales como la disponibilidad de espacio físico para los contenedores, el sistema de recogida de RSU implantado, la tipología urbanística, las inversiones a realizar o las condiciones de contratación de los servicios de recogida, son determinantes a la hora de dicha elección.

La decisión sobre el sistema de recogida a implantar no sólo tiene influencia en el resultado de la fase de recogida, sino que condiciona el resto de operaciones que integran un programa de reciclado: clasificación, recuperación y, en su caso, reciclado final. Su correcta elección es, pues, el punto clave del éxito de un programa de reciclado, debiéndose promover sistemas de recogida que sean ambiental y económicamente eficientes.

 

Niños Reciclando

 

Básicamente se pueden plantear dos alternativas para la recogida de envases ligeros: el sistema de recogida en áreas de aportación o el sistema de recogida en acera. En el primer caso, nos encontramos un iglú de color amarillo para los envases ligeros (envases de plástico, cartón para bebidas tipo brik y metálicos) junto al iglú azul para papel y cartón y el iglú verde destinado al vidrio. El material recogido es de excelente calidad pero la experiencia demuestra que la distancia a dichas áreas y el hecho de que no se encuentren al lado del contenedor para el resto de RSU, limita, al menos inicialmente, la cantidad de residuos que los ciudadanos aportan.

La otra opción es el sistema de recogida en acera, con contenedores amarillos de envases ligeros junto con los contenedores tradicionales de residuos en masa. Este método ofrece una mayor comodidad para los ciudadanos, por su proximidad, lo que asegura una alta participación, aunque es frecuente que el índice de "impropios" o materiales que no corresponden al contenedor sea elevado, dada la facilidad para depositar bolsas de residuos en masa, grandes cajas de cartón o diferentes objetos.

En el esfuerzo por obtener un material de calidad y en cantidad suficiente para garantizar el cumplimiento de los objetivos, aparece un tercer método de recogida que combina las ventajas de los dos anteriores y que simplemente supone "cerrar las tapas" de los contenedores en acera dejando una abertura para el depósito de los envases. De esta manera, se obtiene una aportación alta, y un material de calidad excelente.

La calidad es el requisito fundamental para conseguir buenos rendimientos de recuperación en las plantas de selección y obtener un material con unas especificaciones técnicas que le permita ser reciclado en condiciones ambientalmente correctas. En este sentido se puede destacar la excelente calidad del material en el sistema iglú y en el sistema de acera con tapa cerrada y la deficiente calidad en el sistema de contenedor en acera con tapa abierta donde más del 50 % del material recogido corresponde a materiales no solicitados en el contenedor (llegando en algunos programas a porcentajes por encima del 70% de material no solicitado).

El rendimiento de una planta de selección depende, además de su tecnología y de las condiciones de operación, de la calidad del material que trata. Mientras que en los sistemas de recogida en iglú y tapa cerrada se alcanzan rendimientos en torno al 70 %, en el sistema de tapa abierta, debido a la escasa calidad del material se produce un alto rechazo en planta o, lo que es lo mismo, un rendimiento bajo.

Teniendo en cuenta los resultados obtenidos hasta la fecha, se puede afirmar que los sistemas de recogida en contenedor iglú y tapa cerrada, son los que tienen una mayor eficiencia técnica y económica ya que proporcionan una calidad y un rendimiento superiores frente al sistema de tapa abierta. Por ello, se trata de los sistemas que mejor contribuyen al cumplimiento de los objetivos de reciclado previstos en la Ley de Envases.

Hasta mayo, el número de convenios en los que se había implantado la recogida selectiva con un sistema específico de envases ligeros se elevaba a 23, abarcando un total de 13,6 millones de habitantes. De ellos, 13 convenios han implantado el sistema iglú, 12 tienen un sistema de contenedores en acera con tapa cerrada y sólo 3 tienen sistema de tapa abierta (en los cuales, por otra parte, van a realizarse próximamente pruebas con tapa cerrada).

 

En algunos municipios se combinan dos sistemas. De los 6 convenios que comenzarán la recogida en muy corto plazo, 3 de ellos adoptarán el sistema de tapa cerrada y 3 el de iglú. De todo esto se desprende que las entidades locales se están decantando por una recogida selectiva de calidad, bien con el sistema de recogida en iglú, bien con el sistema de recogida mediante contenedor en acera con tapa cerrada.